Seguramente has notado que, de vez en cuando, tu amigo de cuatro patas se lame las patas. Esto puede ser un comportamiento normal, pero cuando se vuelve excesivo, podría ser señal de un problema de salud. En el Instituto Veterinario Docente te queremos explicar las causas comunes de este comportamiento y qué puedes hacer al respecto.

Causas comunes de que un perro o gato se lama las patas

Alergias: Una de las razones más comunes es que tu perro tenga alergias, ya sea a los alimentos, al polen, a los ácaros del polvo o a productos químicos como detergentes y productos de limpieza. Estas alergias pueden causar picazón, lo que lleva al perro o gato a lamerse para aliviar la molestia.

Irritación por sustancias químicas: Las caminatas al aire libre, especialmente en parques y aceras tratadas con productos químicos, pueden provocar irritación en las patas de tu perro. Estas sustancias pueden quedarse en las almohadillas y causar incomodidad.

Dolor o lesión: Si tu perro o gato se concentra en lamer una pata en específico, podría deberse a una herida o una espina. Asegúrate de revisar si hay cortaduras, hinchazón o algún objeto extraño incrustado en la pata.

Problemas emocionales: El estrés y la ansiedad pueden manifestarse en comportamientos repetitivos como lamerse las patas. Un cambio en el entorno, la falta de ejercicio o la soledad pueden desencadenar esta conducta.

Pasos para ayudar a tu perro o gato

Revisa sus patas: Examina sus patas cuidadosamente en busca de cortes, espinas o cualquier otro objeto que pueda estar causando dolor.

Limpia sus patas: Si sospechas que ha estado en contacto con sustancias irritantes, lávalas con agua tibia y un jabón suave para perros. Esto ayudará a eliminar cualquier residuo que pueda estar causando la irritación.

Evalúa su entorno y hábitos: Si sospechas que el problema puede ser emocional, intenta brindarle más ejercicio, tiempo de juego y cariño. Considera también actividades de enriquecimiento mental, como juguetes interactivos, que lo mantengan ocupado y relajado.

Si no logras identificar un agente externo que moleste a tu amigo de cuatro patas puedes solicitar una cita con nosotros. Al actuar a tiempo, podrás evitar complicaciones mayores como alergias e infecciones. Con una consulta veterinaria oportuna podés asegurarte que tu compañero esté feliz y saludable.